Día de navegación en un crucero: guía de planazos para aprovecharlo al máximo

Así que eres de esas personas que piensan que un día de navegación en un crucero es un día perdido, ¿eh? Pues déjame decirte algo: seguramente es porque no te has dejado aconsejar por una asesora de viajes como nosotras 😏.

Ahora, fuera de bromas. Te aseguro que esta es una de las dudas que más escuchamos en la agencia cuando alguien se plantea hacer un crucero. Ese clásico “vale, sí, la oferta de cruceros está muy bien… pero ¿y qué hacemos todo el día metidos en el barco?” no siempre es fácil de responder si nunca lo has vivido.

Por eso, a continuación voy a contarte todas las cosas que puedes hacer para disfrutar de verdad de un día a bordo de un crucero. Y no te lo voy a contar de boquilla, sino a través de mi propia experiencia en mi último crucero desde Roma a Barcelona, pasando por Cinque Terre, Ajaccio y Cannes

¡Ah! Y a bordo del Scarlet Lady de Virgin Voyages.

Verás que al final te van a faltar horas a bordo para hacer todo lo que quieres.

Un día de navegación para quienes buscan relax

Siempre digo que un crucero es uno de los viajes más completos que existen… y precisamente por eso, también puede ser intenso. Cambios de puerto, excursiones, madrugar, ganas de verlo todo…

Así que aprovechar el día de navegación para relajarte a bordo no es solo buena idea, es casi necesario. Si te apetece bajar el ritmo y disfrutar sin prisas, estas fueron mis pequeñas grandes decisiones del día.

1. Despertar con el amanecer desde el camarote

Dejé la cortina abierta del balcón de mi camarote para despertar con la luz entrando poco a poco y el mar moviéndose fuera… Te aseguro que esta sensación te coloca mentalmente en “modo vacaciones” en menos de treinta segundos.

2. Subir a cubierta para ver salir el sol

Porque verlo desde la cama está bien, pero subir a cubierta y sentir el aire en la cara ya es otro nivel. Silencio, cielo cambiando de color y cero notificaciones. Maravilloso.

3. Meterte en el jacuzzi mientras el barco navega

Aquí ya empiezas a sospechar que este día no va a ser tan duro como pensabas. Agua calentita, el horizonte infinito y ninguna obligación a la vista.

4. Tomar un té en el camarote

Volver a la habitación, prepararte un té y sentarme tranquila fue uno de esos lujos sencillos que te puedes permitir muy poquitas veces.

5. Arreglarte para la noche sin mirar el reloj

Sin prisas, sin estrés y sin pensar “llegamos tarde”. Prepararte así da gusto. Y más si lo que te espera el resto de la noche es una lista de cosas que hacer en un crucero con el ocio y la diversión por bandera.

Para los amantes de la buena gastronomía también hay mucho en un día de navegación

Si te gusta comer bien, el día de navegación es el momento perfecto para disfrutarlo de verdad. Sin prisas, sin horarios que te empujen y con múltiples opciones a bordo, la gastronomía deja de ser un complemento y pasa a formar parte esencial de qué hacer en un crucero durante el día de navegación.

Solo tienes que echar un ojo a la pintaza de estos platos que degusté (¡todo riquísimo!).

Vamos con los planes:

6. Desayunar con vistas al mar

Desayunar mirando al horizonte hace que cualquier café sepa mejor. Da igual si eres de café rápido o de desayuno largo: sentarte, mirar el mar y empezar el día sin prisas cambia completamente la experiencia. Y lo mejor es que nadie te mira raro por repetir las veces que quieras.

7. Picotear en la terraza de popa con música en directo

Era un bar pequeñito en la terraza de popa, con grandes hamacas donde pudimos tumbarnos al sol, picotear algo y escuchar música en directo. De fondo, el sonido constante del barco navegando y la estela que iba dejando atrás, que casi hipnotiza. Uno de esos rincones que te invitan a quedarte más tiempo del que habías pensado.

8. Almorzar con los tuyos

Pizza, risas y conversaciones tranquilas. Compartir mesa así es un lujo infravalorado y uno de esos detalles que hacen especial el día de navegación.

9. Cenar en distintos restaurantes del barco

Cada noche hay un ambiente distinto. Poder elegir dónde cenar y probar propuestas diferentes convierte la cena en una experiencia más del viaje. El restaurante The Wake, el steakhouse donde nos trataron de lujo y corrió el vino… y hasta aquí puedo contar, jeje.

Para quienes necesitan un poquito de movimiento

Porque no todo va a ser tumbarse y mirar el mar. Si eres de las personas a las que les gusta moverse un poco cada día (pero sin pasarnos, que estamos de vacaciones), el día de navegación también tiene su punto activo. 

Lo justo para sentirte bien, estirar un poquito el cuerpo y seguir disfrutando del día.

10. Pasear por la pista de atletismo.

Un paseo suave con vistas al mar que activa el cuerpo y despeja la cabeza.

11. Hacer cardio mirando al océano.

Moverte un poco mientras el horizonte infinito hace que el esfuerzo se note menos.

12. Darte un baño en la piscina.

Refrescarte, relajarte y disfrutar del agua mientras el barco sigue su rumbo.

Dale al play para ver el ambiente 🤭

13. Practicar yoga por la tarde.

Estirar, respirar y bajar revoluciones en el momento perfecto del día.

14. Pasear por las tiendas del barco y curiosear con calma.

Descubrir rincones y darte pequeños (o grandes) caprichos sin prisas ni multitudes.

15. Jugar a las máquinas de arcade y revivir los años 2000.

Un plan divertido que te despertará algún recuerdo, estoy segura.

Y mención especial merecen este planazo el día de navegación del crucero:

16. Sumarte a las fiestas en la piscina o en la cubierta

Durante el día de navegación también hay fiestas en la piscina y zonas de cubierta, con música y muy buen ambiente para quien busca un plan más animado mientras el barco sigue su rumbo.

Para quienes viven la noche (y la estiran un poco)

Cuando cae el sol, verás que el barco se transforma. Cambia la luz, cambia el ambiente y, de repente, el día de navegación te ofrece un montón de actividades para darlo todo ¡y más! al anochecer.

17. Asistir a uno de los espectáculos nocturnos. 

Te aseguro que no tienen nada que envidiar a los de Broadway o el Circo del Sol.

18. Tomarte un cóctel tranquilamente mientras el barco sigue navegando.

Seguro que la buena compañía no te va a faltar.

19. Unos bailes en la disco del barco.

¡Y a mover el esqueleto!

20. Cerrar la noche con música y una foto del barco iluminado.

Y llevarte como recuerdo del día de navegación una foto como esta.

Entonces, ¿merece la pena el día de navegación del crucero?

Ya has visto que el día de navegación del crucero no es un paréntesis ni un trámite entre puertos, sino que es uno de los días que más puedes disfrutar.

Bajas revoluciones, aprovechas la inmensa oferta de actividades que hacer en el barco y te das cuenta de que el viaje no va solo de visitar destinos, sino también de todo lo que pasa entre medias.

Pero para llegar a aprovechar el día de navegación de tu crucero, es importante elegir el itinerario y la naviera que mejor encajan con tu forma de viajar.

Aunque parezca lo contrario, no todos los cruceros son iguales por eso te recomiendo que te dejes asesorar para acertar de pleno en esta aventura.

Por eso, te dejo aquí el enlace directo a nuestro contacto para que nos cuentes un poquito qué buscas en este viaje. Estoy segura de que daremos con la opción perfecta para ti.

Y bueno, después de todo lo que te he contado, dime la verdad: ¿sigues pensando que el día de navegación es un día perdido?

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